lunes, 22 de octubre de 2012

Se dice

Se dice que tienen la vida resuelta.

Se dice que hoy lloverá.

Se dice que no todo el mundo puede cortarse el pelo.

Se dice que una vez por semana deberíamos poder ver las estrellas.

Se dice que el negro combina con todo.

Se dice que los días grises afectan al humor y al carácter.

Se dice que el sol nos genera una sonrisa cada mañana al despertar.

Se dice que el "te quiero" no hay que exprimirlo, si no sentir que cada vez que lo dices, es como la primera vez.

Se dice que la oscuridad da miedo.

Se dicen muchas cosas. Algunas ciertas, de otras erróneas. Algunas son leyendas urbanas, otras son reales como la vida misma. ¿Pero cuál escoges tú?

jueves, 18 de octubre de 2012

Happiness, man!

Hoy he visto este cartel. Al principio, me he quejado. "Ya empezamos, frases pesimistas". Pero al releerla, me he dado cuenta de todo lo contrario. No es negativa, es realista. ¿Por qué?

La felicidad es un objetivo que todos nos marcamos y creemos que es cierto. Que es algo que tenemos que conseguir, una meta. Pero... ¿Ahora mismo no somos felices? ¿Por qué tiene que ser una meta y no un hecho del presente? 

Nos "cerramos" a pensar que es algo difícil de conseguir, cuando realmente, en lo más cotidiano, se encuentra la felicidad. El único problema es que está escondida. O no queremos verla. O no sabemos... LA felicidad nos rodea, porqué podemos ser felices con muy poco. Pero siempre tenemos la inquietud de pensar que hay algo más y no "sólo" la felicidad cotidiana. Esa felicidad por minucias. Por ejemplo, uno puede ser feliz con un detalle: traer un detalle de comida a un ser querido. Eso, provoca felicidad. Cuando realizas un favor porqué sí. Ese gesto, genera felicidad. Y la felicidad tendría que contagiarse, unos con otros. Buenas acciones, ayuda mútua, sonrisas ajenas que se multiplican. ¿Lo véis? Sencillo, es muy sencillo. 

En la realidad, la felicidad se concibe como algo que hay que trabajárlo. Por una parte sí, pero por otra, nos "ofuscamos" en esta búsqueda, y al final no aprovechamos lo que tenemos ya en nuestras manos. Es por eso que la felicidad puede ser una prisión, porque nos cerramos a pensar que no la tenemos, y es mentira.

Existe, delante nuestra. Tenemos la mirada entelada. Coge tu mano, quita todo el vapor que nos ahoga, y miremos la luz que nos ilumina día tras día. No la evites, está. Así, serás feliz. Quiérete. Quiere a tu família. Quiere tus amigos. Quiere a tu pareja, esa fiel compañera. Tengo todos estos componentes. Voy a dejar la búsqueda a un lado. Voy a sentarme, y a disfrutar de lo bueno que tengo. Felicidad, me caes bien. 

martes, 2 de octubre de 2012

The moment

"En el meu moment tàntric, saps què he pensat? Que quan tinguem una caseta els dos, tinguem un lloc que sigui el lloc de l'últim piti de nanit. On ens el fumem, els dos al costat, amb el silenci de la natura. Sense dir-nos res, pero un al costat de l'altre. I digerir junts el dia que haguem tingut, perquè sabrem que ens tenim l'un a laltre i ens estimem. Això amor, vull que un dia ho aconseguim. Seré molt feliç. M'ho imagino amb un banquet de pedra o fusta, a l'entrada de la caseta. Amb arbres i espai davant. I que es veiessin les estrelles. I tenir un lloc on apaguem el piti. I es vagin acumulant. Cada piti, una nit, un moment, un silenci. Un lloc on estiguem de p**a mare, perquè és lultim moment abans d'acabar el dia, i dormir". L.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Azealia, lo petas


Azealia Banks - 212.

Rap. Electrónica. Mal hablada. Jersei de Mickey. Combinaciones contradictorias, pero me gusta. Esto es lo que tendría que sonar en las discotecas barcelonesas, y no Pitbull y otras mierdas.



Es domingo. Ni música tranquila ni nada. Este es el ritmo que me apetece hoy. Azealia Banks, lo petas.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Escribiendo. Vuelvo a estar aquí.

El tiempo es una barrera que nos marcamos sin motivo. Nos limitamos a hacer cosas por el factor tiempo. Las horas nos demarcan qué podemos hacer o no. Obviamos que no existen mas que en nuestras mentes.

Es una manera de organizar el día, desde que sale el sol, hasta que se esconde. Pero eso no significa que nos ayude a ser más felices.

A veces descreo en el factor tiempo. Por eso el verano me gusta, porque no hay límites en el tiempo. El sol aparece más horas, y las noches son más frescas y libres.

También me da rabia, porque el tiempo nos incita a vivir más rápido de lo que debemos. Vivimos con prisa, porque creemos que el mañana está a la vuelta de la esquina. Pero no. El mañana siempre está delante nuestro, pero lo único que importa es el HOY. Lo que hago el mismo hoy, nada de planear. A ver, sí, a veces hay que planear, para ser organizado en un proyecto complicado. Pero en el "hoy" hay que saber improvisar. "Aprovechar la vida improvisando". Disfrutar minuto a minuto, de lo bueno y de lo malo. Andar descalzo en lo incierto. Sentir el frío desconcierto en tus pies, pero la tranquilidad de saber que conoces el camino. Me gustan las contradicciones. Filosofar de lo que desconozco, para descubrir la verdad a través de mis pensamientos. Podría decir que "filosofar de la vida, de las personas", para mi es un hobby. El único problema es que no muchos les gusta ni les importa. Así que te quedas sólo hablando contigo mismo. Y cuál es el inconveniente? Que al final, piensas demasiado.

Hay muchas orejas en este mundo, pero que realmente funcionen? Muy pocas. No hay que existir sólo, si no también participar y hacerte ver. Mi defecto es que a veces me escondo demasiado por temor a equivocarme. Debería dejarme ver más. Puede que así lo haga. Quién sabe, tendré que demostrárlo.

Bye bye. Filosofando en noches de lluvia, bolígrafo en mano, y libreta de rallas en un cajón sin orden.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Lluvia de tranquilidad

Sentada en el porche. Llueve, llueve mucho. Estoy mojada... Por el sudor y la lluvia. Un día duro, 11 horas seguidas con tres niños, de diferente edad, diferente carácter, diferente cariño. Terminada mi jornada con ellos, voy a la habitación y me visto de deporte. Running time. Salgo por la puerta, y qué me encuentro? Lluvia, mucha lluvia. Pero me da igual, me pongo a córrer con fuerza, dejando atrás todas las gotas que caen sobre mi.

Sentada en el porche. Sin decir nada, sólo Rafael Lechowski en mis oídos, pensamientos en mi mente. Empieza delante de mi la puesta de sol americana. El sol se va, cierne la noche sobre mi. Igual que los días que quedan de mi experiencia americana. La vida pasa rápido, y lo bueno aún más.

Sentada en el porche. Rap y jazz en mis oídos. Repasando los momentos vividos en esta casa. Niños a los que quiero, gente a la que he conocido, amistad que he forjado aún más... Y el resurgir de mi misma. Reviviendo mi infancia, descubriendo quién era hace 4 años... Una persona que había desaparecido perdiendo su identidad. Ahora vuelvo a recuperarla. Soy feliz.

Sentada en el porche. Pasa el tiempo delante de mi. Pero yo estoy bien. Pienso en las personas que quiero, las que me quieren. Volveré... Miedo de saber qué me encontraré. Pero feliz de lo que he vivido.

Sentada en el porche. Saber que los niños a los que he cuidado me quieren. El cariño dado, lo estoy recibiendo. Aprendiendo del dolor que han sufrido mis padres por mi. Ver que aunque pase el tiempo, hay que avivar la llama de quién quieres, si no el amor se pierde. Tengo claro que pasaré el resto de mi vida con esa persona que cada mañana cuando se levante, quiera sacarme una sonrisa. Que no pierda la esperanza en mi. Porque yo no lo haré nunca. Y estando aquí, he descubierto que soy la persona más afortunada de tener a quién tengo ahora a mi lado. Si hay amor, todo irá bien.

Sentada en el porche. Ahora sí, me decido a entrar en la casa. A vivir mi última semana en Estados Unidos. That's all.